Las crónicas de Mateo

Foro completamente libre, en resumen, todo lo que no tenga que ver con Asturfenix. Humor, anécdotas y lo que se te ocurra.

Moderadores: Vero, Webmaster

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 06 Sep 2014, 02:23

EL ENEMIGO VERDE




— Cushha compac, ponmos ofro pelotashho.
— Lo que te voy a poner es en la "jodida" calle "sohijolagranputa" que te sentaste en la barra a las doce y ya está saliendo el sol.
Esa fue la última parte de la conversación que mantuve con aquella amable camarera, a la que ya estaba empezando a tomarle cariño. Dos horas y media tardé en localizar el casco, la chupa, los guantes y no sé qué coño más… por que no lo encontré. Dos segundos y medio en despedirme de la simpática camarera que no se dignó siquiera en volver la cara y decirme adiós. Joder y todo porque se me hayan caído tres o cuatro vasos y haber vomitado en la barra un par de veces… ¡tampoco es para tomárselo mal!
Bueno a lo que vamos, comienza entonces una peligrosa operación, la cual y para que podáis apreciar bien en toda su complejidad dividiremos en varias fases:
Fase uno: coordinar el movimiento de mis dos manos y cuatro ¿? pies.
Fase dos: encontrar las gafas de sol y ponérmelas, a ser posible sobre la nariz.
Fase tres: recordar donde hostias aparqué la puta moto y arrastrarme hasta ella de la forma más digna posible.
El resto del plan lo iremos improvisando sobre la marcha. Por ahora ya hay bastante.
Supongo que el que más y el que menos, algún día se ha agarrado una buena cogorza y que, por tanto, os resultará familiar ese estado físico y mental en el que tienes la sensación de que tu lengua es tan gorda que casi no te cabe en la boca, dificultando enormemente la pronunciación de cualquier palabra por sencilla que sea, pero que al mismo tiempo te da una enorme facilidad para expresarte en Austro-hungaro (aunque no tengas ni puta idea de ese idioma y en el hipotético caso de que exista). Bien, pues en ese famélico estado me encontraba cuando, una vez cumplidas las fases uno y dos, me dirijo a encontrar la moto. ¡Joder, por fin una sorpresa agradable! A esta hora mi máquina es la única que queda en el puto parking, con lo cual la fase de localización se facilita enormemente. Junto a ella veo un enorme coche verde y dos tíos que se entretienen mirando la moto. Hay que ser gilipollas, levantarse a las siete de la mañana para quedarse mirando una moto — pensé yo. Y mientras me iba acercando un mal presagio invadía mi mente: ¡joder! ¿ pues no parece que el coche lleva luces en el techo? ¡Joder! ¿pues no parecen dos picolos? Mierda, mierda, mierda…
Se acabaron las tonterías, más tieso que una polla, la cara seria y andar derechito (o al menos intentarlo). Si conoces el estado etílico que antes he descrito, sabrás que mientras más derecho intentas andar, más fácil es que acabes moviéndote de lado a lado de la acera, debido al efecto "Titanic" que sufre el asfalto cuando estás como una puta perra.
Por fin estoy junto a la moto, dirijo una seria mirada a los dos agentes y digo: fuengros yhhiahs (en austro-húngaro de las montañas "buenos días"). No quiero ni mirarlos, me dispongo a subirme en la moto y se me cae el casco. Haciendo acopio de dignidad me dispongo a recogerlo en el mismo instante que se me caen los dos guantes y encima uno por cada lado de la moto. La cosa va mal. Tras una complicada serie de movimientos lentos y estudiados me encuentro, por fin, subido en la moto y con el casco puesto. Fíjate igual se arregla la cosa y soy capaz de irme sin que me follen — medito. Y una puta mierda.
— Se fuede faber fonde goño tiengo las llaves — exclamé. La cosa ya había llegado demasiado lejos.
— Buenos días caballero, ¿Acaso pretende usted arrancar la moto y conducir?
— No geñor afente, ni mushho menos, solo geria comfrobar que arracaba antes de irme a dormir — una reprimenda, una advertencia de que me iban a vigilar y no me quedó más remedio que empujar la moto hasta un muro, junto al que me quedé dormido hasta que, horas después, las risas de unos jodidos niños que se partían el culo de mi lamentable estado, me despertaron.
Una vez sentado en la cafetería más cercana delante de un café bien cargado y la cara lavada empiezan las maldiciones: ¿Serán hijos de puta? Pues no me han hecho dormir en el suelo. ¿Serán cabrones? Pues no me he quedado helado por su puta culpa. Y lo que más me jode de todo ¿Serán maricones? Pues no va a resultar al final que a lo mejor incluso me han salvado la vida. ¿Serán mierdas? Pues no voy a tener que darles las gracias si me los encuentro. Y es que si hay algo que me joda en esta vida es que mi enemigo me haga un favor, tener que darle las gracias y que encima me despiste.
A esos dos borrosos señores de verde y a todo aquel que sepa leerlo.

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 04 Oct 2014, 03:51

Autovías. ¡Qué suerte!

Hace ya algunos años que este país cuenta con una red de autovías bastante completita y aunque siempre hay quejas por parte de la mayoría de los conductores, la verdad es que se puede ir casi a cualquier sitio por algún tipo de vía rápida, o al menos llegar muy cerca de nuestro destino. Kilómetros y kilómetros de tira asfáltica con suaves curvas. Sin adelantamientos, sin apenas subidas ni bajadas. Sin semáforos, sin cruces, sin pueblos, ¿Qué suerte verdad?
¡Y una MIERDA! Me aburro, me duermo, me desespero. Rectas interminables, paisajes sin gente, gasolineras idénticas unas a otras, kilómetros que no acaban y señales que se repiten continuamente con nombres de sitios que ni siquiera se ven. Supongo que al conductor del último modelo de pepino, escondido tras su cúpula y a 230 km/h, le parecerán emocionantes. Pero yo no puedo evitar que cada día me toquen más los… ¿Dónde queda el placer de viajar?¿Qué gracia tiene ir de un sitio a otro si por el camino no veo nada? ¿Cuál es la diferencia entre atravesar por la autovía Valdepeñas, Zaragoza o Tordesillas? ¿O a caso se nos ha olvidado que viajamos por placer?
Desde esta esquina y aún a riesgo de quedarme solo, reivindico las regionales, las comarcales, las travesías y, si me apuras, hasta las curvas peligrosas. Hecho de menos los pueblos, las carreteras sinuosas, los barecitos de la aldea donde tomabas un café mezclado con la gente del lugar, incluso hecho de menos el tener que bajar el ritmo a 20 km/h porque pasaba cerca de un colegio. Aquello, además de despejarme, me permitía, aunque fuese de pasada, ver algo del lugar en el que estaba.
Recuerdo perfectamente el trayecto entre mi ciudad y otra no muy lejana durante el cual tomaba café con churros en la plaza de un pueblecito cercano, pasaba por la puerta del castillo que hay tres pueblos más allá y tomaba una tapita de lomo con un caña seis pueblos después. Hoy con las variantes y rondas nuevas tardo media hora menos, pero te aseguro que no sé ni por donde voy.
Seguro que todo esto está muy bien, sobre todo para los transportistas y viajantes, a los que comprendo perfectamente y que no tienen más deseo que el de llegar los más rápido posible a su destino. Sé que probablemente no llevo razón y que lo que están haciendo es precisamente lo que había que hacer. Pero digo yo, ¿no habría alguna forma de combinar las dos cosas? Particularmente, y siempre que puedo, elijo rutas alternativas a las vías rápidas, pero casi siempre hay alguien con prisa, incluso algunas veces, es a mí a quien le pica el culo. Lo más seguro es que todo esto no sirva para nada y que las cosas sigan por donde van, pero no quería quedarme con las ganas de ejercer mi derecho al pataleo y a enviar unas ráfagas a esas carreterillas en las que cuando te cruzas con otro Biker, lo saludas, sobre todo por que le ves la cara. A esas rutas de montaña plagadas de curvas y sobre todo a esos miles de pueblos que desde que la carretera pasa por fuera, o por encima, están un poco más muertos.

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 01 Nov 2014, 22:58

ALGUNAS SUGERENCIAS PARA AQUELLOS CASOS EN QUE LA CONDUCCIÓN DE VUESTRA MOTOCICLETA PASE A SER MÁS DIFÍCIL QUE SACAR UNAS OPOSICIONES DE NOTARIO SIN ESTUDIOS PRIMARIOS.

Debido a lo extenso del tema trataremos de tocar sólo alguno de los casos más frecuentes y de exponer con claridad algunas de las soluciones prácticas obtenidas con la experiencia y que han ofrecido mejores resultados.

Caso 1: SUEÑO. ¿Te has visto alguna vez conduciendo tu motocicleta con más sueño que un camión de muñecos? ¿Se te cierran los ojos?, ¿comienzas a ver en la carretera cosas que no existen? (la vaca de Milka adelantándote, un camarero que, a 120 km/h y servilleta en brazo te pregunta, ¿qué deseas tomar?). No cabe duda: te estás durmiendo. Soluciones: Visera abierta, mordiscos en la lengua, bofetadas esporádicas, cantar a grito pelado alguna vieja canción de Leño. ¿No funciona?, parada de emergencia para tomar cuantos cafés seas capaz de ingerir sin cagarte. ¿Tampoco hace efecto? Acudiremos al remedio absoluto. Para en una gasolinera separado de los surtidores, saca las herramientas de la moto, elige una al azar, ponla en tu mano y túmbate junto a la moto como si buscases una avería A continuación, duerme hasta que se pase el sueño.

Caso 2: NO SE VE UN PIJO. La niebla, la nieve, el agua, la noche o la visera empañada no te dejan ver nada en absoluto. ¿No tienes ni idea de si vas o no por tu carril?, ¿dudas si acabas de pasar por las afueras de Barcelona o simplemente junto a una gasolinera? No cabe duda, no ves. Existen varios sistemas de navegación de efectividad suficientemente probada tales como un GPS, un astrolabio o la simple contemplación de la Osa Mayor, pero debido a su complejidad los vamos a sustituir por uno mucho más casero y efectivo. En primer lugar no te agobies. Para en el arcén, espera hasta que pase un vehículo con unas buenas luces traseras y que no circule demasiado deprisa, lánzate tras él, y sobre todo y lo más importante, reza. No olvides solicitar en tus plegarias que el conductor del vehículo que sigues esté en mejores condiciones que tú y que se dirija al mismo destino. Si se dirige a otro sitio no te preocupes, España entera es bonita.

Caso 3: BORRACHO. ¿Estás comenzando a notar la curvatura de la tierra? ¿Al subir a la moto te has caído por el otro lado? ¿Por más que introduces las llaves de casa en la salida del escape tu moto no arranca? No cabe duda: estás borracho. En primer lugar no te preocupes, eso no es malo hoy (probablemente lo sea mañana, pero eso ya lo resolverás mañana). Toma cinco cafés solos dobles seguidos, mete la cabeza bajo el agua y después en el congelador. ¿No resulta? Busca algún amigo que esté peor que tú y diles a todos que te vas en taxi para no dejarlo solo. ¿Tus amigos están bien? Busca una gorda amable y convéncela para pasar la noche en su coche/casa. ¿No hay gordas? Acércate a tu moto sin que te vean, quita alguna pieza tipo fusibles, bujías o mejor las dos cosas. Inmediatamente empieza a maldecir al "hijodeputa" que te ha tocado la moto mientras llamas a la grúa o a un taxi. Si de todas formas has decido coger la moto recuerda que siempre es mejor vomitar por el lado izquierdo y levantando el brazo (el olor a vomitona no se va del cuero).

En próximas entregas tocaremos temas tan interesantes como la conducción con frío extremo, almorranas peleonas, etc. No obstante confiamos en que os sirvan de ayuda para futuras ocasiones en que os veáis con problemillas. Y recordad estos dos principios básicos: cuando ni tu mismo te creas que puedes conducir, es que no puedes, y si puedes échale la culpa a alguien, no es culpa tuya.

Por Mateo

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 07 Dic 2014, 21:53

Bip bip bip ¿Dígame?

Casi treinta bestias de metal surcan el mar de asfalto. Los potentes motores aminoran su marcha al acercarse a un pequeño surtidor, haciendo temblar los cristales de la cafetería. El empleado, de aspecto asustadizo, mira tembloroso a los pilotos de las impresionantes máquinas que, lentamente, van descabalgando de sus monturas. El rugir de los motores cesa, dejando un expectante vacío sonoro en el ambiente cuando, de pronto, y rompiendo el tenso silencio, se escucha: Bip...bip...bip...bip... ¡Dígame!
¿Pero es que siempre tiene que haber un capullo con un teléfono móvil? Y si se dijera que su empresa multinacional no puede pasar sin su inestimable colaboración... pero es que sólo llaman para decir chorradas. No me ha dado tiempo ni a sacar el paquete de tabaco, cuando son siete de los que me rodean y mantienen una "interesantísima" conversación inalámbrica:
- Si cariño, ahora vamos por Bailén. Umm..., muy bien. Y acuérdate de sacar a mear a Fofi. Bueno, cuando volvamos a parar te llamo.
No es que yo sea muy partidario de los moteros puros y duros. Pero, ¡joder! es que habéis roto todo el encanto. Espero que esta última chorrada de los "movilines", "airteles" y "geeseemes" se pase pronto de moda, porque, se me antoja que, si esto sigue así, pronto encontraremos faxes en las páginas de accesorios para nuestras motos.
Y es que lo de las modas es la leche. Hazme un favor: en la próxima concentración a la que vayas, dedica un rato a contar moteros con una billetera enorme en el bolsillo derecho de los vaqueros y una cadenita al cinturón, los que encienden sus cigarrillos con un Zippo, los que lucen un tatuaje de brazalete en su brazo derecho o, mejor aún, los que tienen el depósito o casco con un aerografía del Demonio de Tazmania. Creo que he visto más veces la cara de ese estúpido bicho aerografiada en un depósito, que mis botas limpias.
Que conste, en primer lugar, mi más absoluto respeto a todo el mundo y a que cada uno vaya como le salga del pijo y ponga su moto como se le antoje, me parece de puta madre. ¡Pero joder macho!, es que estamos empezando a parecer una excursión de Salesianos. Todos con el mismo uniforme.
Se me ha venido a la cabeza la noche en que una rubia tetona me pegaba la bronca porque, según ella, no iba adecuadamente vestido para llevar una Harley.
-¡Ah! ¿No? ¿Y cómo debería ir para llevar esta moto?
-Pues no sé. De cuero y con flecos, supongo.
La verdad es que no la mande a la mierda porque mi colega Perico llevaba dos horas trabajándosela y según él, ya la tenía a huevo. Así que en consideración a sus enormes tetas y a que Perico normalmente liga menos que el Duque de Feria en un viaje al Inserso, di media vuelta y me pedí otro pelotazo mientras me mordía la lengua.
Si no ando muy despistado lo de "CUSTOM" viene a decir algo así como personalizado. Y digo yo: si cada uno adapta su máquina y su aspecto a su gusto y medida, ¿Cómo coño se parecen tanto unas a otras? No tengo ni zorra idea y, la verdad es que tampoco me importa.
-Venga pardillo cuelga el "moviline" que nos vamos.
De nuevo y rompiendo el pausado silencio, chasquidos de hierro con hierro avisan con apenas segundos de anticipación el bronco latido de los motores. Cuero y metal, jinete y montura vuelven a fundirse en uno solo para, de nuevo, navegar en busca de... Bip bip bip bip ¡Dígame!............... Crasssss! Clinc! Clinc!
- Mateo, cabrón, pero ¿qué haces? ¡Qué me has jodido el teléfono móvil!
-Lo siento tío, no he podido evitarlo, pero es que me has vuelto a estropear la película.

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 04 Ene 2015, 01:33

Según del Color del Cristal...

El ultimo “güiken” había preparado una pequeña salida en moto con mi chica y algunos amigo, ya sabes un paseo dominguero, lo justo para quemar un poco de adrenalina, un par de horitas en moto sin prisa y disfrutando del buen tiempo. Una de esas cosas para las que no necesitas preparar equipaje y que no tienen mayor complicación...
¿Qué como me fue? Pues eso seria mas complicado de explicar. De todas formas y para ser justo comenzare con una presentación de los hechos de forma objetiva:

Domingo, once de la mañana. Buen tiempo. Distancia: apenas noventa kilómetros. Destino: fiesta organizada por unos buenos amigos. Carretera: nacional, tranquila, buen asfalto, curvas enlazadas y buenas visibilidad. Moto: en buen estado, dentro de lo que cabe.

-MI VERSION:
Quedamos donde siempre y como siempre la gente llega una hora y media tarde. Pero lo cierto es que no tenemos prisa, he aprovechado para desayunar como un señor e incluso leer la prensa. Cuando por fin conseguimos estar todos, nos ponemos en marcha. Apenas si tenemos un paseo por delante. Esquivo un par de semáforos, algún furgón de reparto y rápidamente enlazo con una bonita y tranquila carretera nacional. El sol me pega ebn la cara, un ligero viento de costado hace que la moto se mueva un poco, pero nada preocupante. No hay mucho trafico, cruzo un par de pueblos, adelanto a un camión de mudanzas, y cuando estoy adelantando otro, ¡Mosquis! (como diria mi amigo Homer Simpson), un “follofolumen” que se me viene de frente, no hay problema, la moto responde bien y tengo tiempo de sobra para volver a mi carril. La maquina va cojonuda y sus ya viejas vibraciones me hacen saber que ella también selo esta pasando bien. Continuo rodando despacio a pesar de lo cual en mitad de una curva me eh tragado un bache en el que cabria un Nissan Patrol y que me ha desplazado medio metro, ¡pero que coño! Al fin y al cabo no ha pasado nada y ya estamos llegando. Localizar el lugar ha sido fácil. Total, un pequeño paseo agradable suficiente como para matar el gusanillo mientras no llegue un viaje de verdad. Paro la moto, me quito el caso y ahora...

-AHORA LA VERSION DE ELLA:
-¿Pero tu estas loco? Primero me tienes dos horas esperando y luego menudo viaje que me has dado. Venia con ganas de morirme y además me duele todo.
-Pero nena, si hemos venido despacito.
-¡Despacito, despacito! Mira guapo, nada mas salir, te has tragado un semáforo y casi nos comemos un par de furgonetas. Luego la jodida carreterita esta toda llena de curvas. El sol me venia cegando y el vendaval casi nos tira de lado. Por si fuese poco no tienes bastante con cruzar los pueblos a toda hostia si no que encima te pones a adelantar camiones. ¿o es que no hemos estado a punto de matarnos con el monovolumen? Porque yo he visto un primer plano de los mocos del niño rubito que iba sentado atrás. Desde luego me traes hecha una piltrafa. Traigo el culo molido de las puñeteras vibraciones. Claro que menos mal que hace una hora que se me quedó dormido, por que de lo contrario, con el ultimo bache me habría muerto, ¿o me vas a decir que tampoco había bache? ¿qué? ¿es que no lo has visto? Pues un poco mas despacito se ven las cosas mejor... ... ...

¡Coño! ¿y nosotros hemos venido en la misma moto? ¿no me habré confundido y estaré hablando con la chica de otro? Que no..., que no..., que es la mía, si lo sabré yo. Pero ¿cómo hostias se pueden tener dos versiones tan distintas de los mismos hechos? Supongo que quizás tenga razón y he hecho un par de maniobras demasiado bruscas. Probablemente las vibraciones se noten mas en la parte trasera de la moto o quizás sencillamente ella este menos acostumbrada. ¡Pero coño! De todas formas la cosa no pudo ser para tanto y lo que no termino de comprender es como lo que para mí ha sido un agradable paseo para ella se ha convertido en una autentica prueba de valor y resistencia. Supongo que la solución de todo esto es que las cosas nunca son del todo negras o completamente blancas. Que no todos los indios eran malos, ni todos los pistoleros buenos. Que sarna con gusto no pica. Que nadie esta en posesión de la verdad absoluta y que al fin y al cabo las cosas siempre son del color del cristal con que se miran. Pero de todas formas y confiando en que ella no lo lea “yo creo que esta tía se queja mucho”.

Por Mateo

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 14 Feb 2015, 19:53

CONCENTRA CIONES

Y lo he escrito así, para que ningún gilipollas haga una rima fácil. Aunque lo cierto es que últimamente hay algunas que me tocan los... Creo que esto de las concentras, fiestas y reuniones se nos está yendo un poco de las manos. Sólo hay que echarle un ojo a cualquiera de los calendarios que por hay pululan, para darse cuenta. No queda ni un solo fin de semana en el que no haya, por lo menos, cuatro o cinco "supuestos eventos moteros". Esto, en teoría, no tendría porque ser malo. Sin embargo, como casi todo lo bueno, al masificarse pierde su encanto; y lo que es peor, el auténtico sentido que tenía en su origen... que si yo no recuerdo mal, era sencillamente el de encontrarte con un grupo de gente con la que compartes tu jodido amor por las dos ruedas.
Para empezar, hoy en día cualquiera es bueno para organizar un concentración: ayuntamientos, restaurantes, discotecas, asociaciones de vecinos o, sencillamente, motoclubs fantasma, de esos que se han formado dos días antes de la fiesta y desaparecen dos días después, en cuanto se han repartido entre los cuatro listos de turno las muchas o pocas pelas que hayan podido pillar. ¿Qué pensarían los médicos si mi M.C. organizara mañana un Convención para el Tratamiento y Prevención de la Gonorrea de la tercera edad? Pues lo mismo pienso yo cuando veo una "Fiesta Motera" organizada por el supermercado de la esquina.
Así no es de extrañar que, cuando te presentas allí después de haberte mamado un buen tirón de kilómetros, te encuentres con que la zona de acampada es un estercolero, la comida, un muslo de pollo reseco y la medalla conmemorativa un pin de la Expo 92.
Yo también me he metido alguna vez en el follón de organizar alguno de estos eventos y sé perfectamente lo complicado que puede llegar a ser y lo fácil que es cometer fallos. Pero se nota perfectamente la diferencia entre los fallos que pueda cometer un auténtico M.C., el cual, cuando algo salga mal, será el primero en volcarse para que sus invitados estén lo mejor posible y no como los desastres de organización de aquellos que realmente no pertenecen a este mundillo y tienen un interés bien distinto al de recibir como se merecen a sus hermanos de la carretera. Quizás la única diferencia se ve sólo en la intención, pero eso ya lo cambia todo. He estado en concentras en las que los organizadores se quedaban sin comer ni beber, simplemente, por que habían calculado mal el número de asistentes y, antes de llevarse un solo trago a la boca, se lo ofrecían a todo aquel que viniese de fuera. No recuerdo que nadie se cabreara lo más mínimo.
Cualquier rutero sabe perfectamente que estas cosas pasan, pero si ves que hay gente que, sencillamente, está haciendo lo que puede por atenderte bien... "Nada compadre no te preocupes si hace falta me compro un bocata en el bar de la esquina y, ¡tan contento! Al fin y al cabo, yo he venido aquí por encontrarme con vosotros y no por el plato de fabada que prometíais."
Cuando realmente hay que plantarse es cuando estás viendo a un grupo de tipejos a los que les importas un pijo si tú estás bien o no. Sencillamente pasan de tí, porque no son moteros y lo que a ti te pase, en el fondo, ni les va ni les viene.
Por norma general soy anti-normativas y anti-reglamentos, pero se me antoja que el tema este deberíamos ir controlándolo un poco. Quizás la mejor ley (como casi siempre) sea que no haya ninguna y, simplemente, seamos nosotros con nuestra asistencia o no, los que marquemos donde y con quién queremos concentrarnos.
Personalmente, cada día soy más selectivo y me niego a cargar mi máquina para dirigirme a ningún tipo de reunión, a no ser que tenga el convencimiento de que los organizadores sean verdaderos Bikers y, si a pesar de esto, y de hacerlo con su mejor intención, la cosa sale mal, pues me jodo, pero seguro que no me cabreo porque al menos siempre habrá un colega con el que tomar un birra y comentar esta última curva tan puta que hay en la salida de la autovía.

Mensajes: 2130
Registrado: 09 Feb 2009, 19:43

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Gelin » 18 Feb 2015, 14:58

No le falta razón.
Lo importante no es saber, sino tener el nº de teléfono del que sabe.

Mensajes: 562
Registrado: 30 Jun 2011, 14:24

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Vero » 18 Feb 2015, 19:17

Gelin escribió:No le falta razón.


Suele ser bastante acertado en sus crónicas y si no por lo menos gracioso. :smile:
....y subes a otro nivel, y no puedes llegar, ni siquiera a tocarlo...

Avatar de UsuarioWebmaster
Administrador del Sitio
Mensajes: 1646
Registrado: 07 Feb 2009, 18:21

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Webmaster » 07 Mar 2015, 03:34

Vacaciones, vacaciones, vacaciones

¡Joder, qué falta me hacían! Aún no las he cogido, pero ya sólo puedo pensar en kilómetros, paisajes, carreteras y miles de proyectos pendientes. La mesa llena de mapas, guías de camping, folletos de hoteles y, lo peor de todo, el extracto de mi cuenta en el banco. El único elemento que pone límite a mi imaginación y ganas de perderme, cuanto más lejos mejor.
El destino en sí, es lo de menos, los pocos requisitos indispensables son: que este suficientemente lejos y, a ser posible, que sea completamente nuevo para mí. Descubrir paisajes y gente nueva. Entrar en una ciudad desconocida, perderte en una maraña de carreteras comarcales en medio de ninguna parte y sin saber exactamente hacia donde vas. Preguntarle al primero que te encuentras por donde se llega al bar más próximo o sacar el mapa en algún cruce y jugarte a cara o cruz hacia donde enfilar la rueda delantera de tu máquina. Y, todo esto, con la tranquilidad de saber que no hace falta que estés de vuelta el lunes a las ocho, que no tienes que afeitarte si no te apetece, que dormir de día y salir de noche relaja lo mismo y es más divertido.
Pocas cosas se me ocurren más alucinantes que acabar con mi moto en la plaza central de algún sitio, cuyo nombre no se bien como se pronuncia. Rodeado de lugareños que no se que ostias de idioma hablan, mientras me miran como si fuese un bicho raro sólo por que estoy sentado en el suelo degustando el pan del viajero (litrona y bocata de mortadela). ¡Sólo de pensarlo ya estoy alucinando!
¡Si no fuese por el jodido dinero! Y es que la cosa empieza antes de salir. Aceite, bujías, niveles, carburador, filtro, luces y, por si fuera poco, gomas nuevas. Me parece que no se me olvida nada. ¡Ah! Sí. Reajuste de la tornillería completa, jodidas vibraciones, por lo menos esto es gratis. Un nuevo vistazo al extracto bancario y tiro directamente a la papelera el folleto de la Isla de Man, se me saltan dos lagrimones como dos cántaros. Con este presupuesto no creo que tenga ni para salir de la provincia.
Claro que también podría irme en el coche con un par de colegas en tren o autobús que es mucho más barato. Pero eso ya lo intenté una vez y casi me muero de envidia cada vez que veía pasar una máquina o a alguien con un casco en la mano. Me sentí la persona más despreciable del mundo, ¿cómo había podido dejar mi moto en la cochera para viajar en aquella lata de sardinas? Por mucho aire acondicionado que lleve, por más equipaje que sea capaz de cargar, por muy cómodos que sean sus asientos reclinables. Nunca más Santo Tomás, me juré a mí mismo. Y desde aquel día tengo muy claro que vale la pena cambiar un buen hotel por una tienda de campaña en la cuneta, el equipo completo de camping por una esterilla roída y todo el equipaje por un par de camisetas y la bolsa de herramientas. No tengo problema alguno en cambiar la piscina de cualquier Melia, por la asquerosa bañera de la pensión La Cucaracha Alegre, eso sí, siempre que en la puerta de la jodida pensión este aparcada, esperándome, mi sueño de metal.
Pinto alguna raya más sobre el desgastado mapa y siento el mismo cosquilleo en el culo que entra cuando ya tienes la moto preparada y emprendes la marcha. A estas alturas todavía no tengo ni zorra idea de donde voy a acabar, pero lo que sí te puedo asegurar es que volveré a casa con el culo completamente plano, las ruedas con bastante menos dibujo, la retina llena de imágenes de sitios nuevos y, casi seguro, debiéndole mil duros a algún colega.

Mensajes: 562
Registrado: 30 Jun 2011, 14:24

Re: Las crónicas de Mateo

Notapor Vero » 07 Mar 2015, 04:15

Ese cosquilleo viajero que sentimos los viajeros empedernidos, ya sea en moto, coche, barco, avión o triciclo...... :bye: :bye:
....y subes a otro nivel, y no puedes llegar, ni siquiera a tocarlo...


Volver a La barra del bar

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados

cron